Carta al "feministo"
- GG

- 26 mar 2019
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 27 mar 2019
Que no, que te juro que no te odio. Te juro que no odio tu heterosexualidad, que no metería tu pene en una licuadora y que no te quemaría como si fueras una mujer de ciencia.
Querido hombre cis, te juro que no te odio.
El feminismo que yo grito, el que defiende una despatriarcalización de las sociedades, no funciona sin ti.
Cuando me dejas luchar, estas luchando conmigo. Cuando te callas para que hablemos, estas hablando conmigo. Cuando te posicionas detrás, porque asumes que lo fácil para tí es ir delante, estás acompañándome para bailar a la misma altura.
Te juro que no te odio. Que quiero un mundo contigo que nos permita ser libres. No esa libertad liberal que radica en el hacer lo que quiera, sino en el atreverme a ser, a pensar, a moverme como quiera.
Quiero que comprendas que el patriarcado duele. Que me reduce a una feminidad que me arrastra a las sombras, que me oculta, y que sólo me enfoca cuando alcanzó la posición que quiere. Cuando soy abogada de éxito, presidenta modélica, cuando me aurorean los adjetivos que han sido más valorados por los hombres. Cuando soy seria, pero amable, altiva, pero sin pasarme, líder, pero sin gritar mucho, mandona, pero con tacones. No quiero que me valores por parecerme al hombre hegemónico.
Quiero que valores los adjetivos que nacieron con nosotras al construirnos como mujer. Quiero que veas que están presentes en todos los géneros.
Quiero que comprendas que el patriarcado duele. Que te reduce a una masculinidad que debes constantemente demostrar para que sea valorada, o no, por el resto de la sociedad.
La lucha del feminismo es para liberarte conmigo. Esto implica que vas a jugar un rol secundario. Que si tú tienes un bollo y yo ninguno, que a los dos nos den otro bollo, nos sigue dejando en posiciones desiguales.
Por eso, porfavor, te pido que te mantengas a la espera, que me preguntes, que no tomes nada por sentado, que no marques el ritmo de ninguno de mis bailes. Que no me llames calientapollas por irme tras besarte porque no me siento preparada. Que no asumas que por mirarte ya quiero meterte en mis bragas, en mi vida. Que no me hagas responsable de tu bienestar físico, que puedes crear la mezcla de nutrientes que consumes, curarte las heridas. Que no me hagas responsable de tu bienestar emocional, que no soy tu psicóloga.
Por eso, porfavor, recuerda que no te odio. Tengo más aversión a mi machismo, el que me hace llorar ante el reflejo del espejo, odiar a la chica preciosa que se acercó a ti.
A ti no te odio, odio tu machismo, tu figura patriarcal.
Por eso, porfavor, acompáñame a no odiarnos, que el feminismo va de amarse.




Comentarios