top of page

Cuarentena

  • Foto del escritor: GG
    GG
  • 4 mar 2021
  • 2 Min. de lectura

Encontré este texto de la cuarentena, creo que aún tengo las marcas.


Demasiados días. Demasiadas voces. Demasiadas verdades golpean con las paredes de mi cráneo.

Creo que he visto muchas series, o pelis. Cuando me hablo a mi misma me siento una especie de narradora. El objetivo del relato es aclarar al público la historia, la marea de pensamientos. No es anularla, ni domarla, ni calmarla. Tampoco es aclararme a mi misma, sólo crear una explicación para otres.

La puta cuarentena.

Estaba bien, supongo que lo estoy, ¿qué es estar bien ahora?

Ya no lo sé.

Diría que hago ejercicio por la mañana, tengo esa sensación. Pero sólo habré seguido ese horario cuatro veces.

Las infusiones marcan mi rutina. Aunque hace días que no es así, pareciera un vicio antiguo. Valeriana, té verde, menta poleo, manzanilla, y mezclarlas, un sobre de cada. Si tuviera papeles quizás me las hubiera fumado ya. O no, es un acto social. Sola no fumo. Me apetece fumar.

Me apetece cualquier cosa que salga de estas paredes. Me apetece humo.

Sólo por que sale de esta nueva normalidad. No me quejo, no esta mal.

Estoy con los que quiero, nadie herido, sólo crisis mentales. Sólo. Acompañadas de somatizaciones.

Me he preguntado demasiadas veces cómo cuido, cuál es mi papel en esta casa, cuál es el rol que ahora necesitan que performativice.

Me he cuestionado sobre mí deseo. Sobre cuánto intento agradar y hasta dónde. El estudio de campo me sale limitado, somos pocos aquí dentro. ¿Qué quiero?¿Qué persigo? Deseo. Sólo entiendo el físico. No es verdad. Deseos.

Pensamientos redondos. Círculos concéntricos enfermizos. Baladas con los mismos malditos compases. Constantemente. Me abrazan. A veces aprietan demasiado. Ahogan. La energía fluye de mi. La siento negra. A ver cómo se limpia desde casa.

A lo mejor hay un tutorial.






Comentarios


bottom of page